Definir es cenizar, como diría Lezama Lima: dotar de inteligibilidad a un ente le confiere carácter póstumo, lo separa de los accidentes y lo fija en una forma definitiva.
En su disco más reciente, Aruán Ortiz capta esa tensión entre lo ancestral y la alta modernidad de la négritude, pero con medios musicales enteramente contemporáneos.
Bestiario Miserable, de la artista Camila Lobón, es un catálogo de los excesos, miserias, deformaciones que las contorsiones circenses del panorama político cubano, global y virtual han ido pariendo.
Tres artistas me enseñaron sus baños y con ellos me restregué también en vigilia. José Ángel Nazabal, Laura Sofía Torres y Rocío Aballí. Si yo fuera curadora, juntaría sus obras en una exposición.
Bestiario Miserable, de la artista Camila Lobón, es un catálogo de los excesos, miserias, deformaciones que las contorsiones circenses del panorama político cubano, global y virtual han ido pariendo.
Con una imagen de la imposibilidad de un amor y de una vida como cualquier otra termina 'Nunca me abandones', donde Kazuo Ishiguro nos demuestra que los donantes tienen alma a pesar de ser réplicas.
El crítico brasileño conversa sobre la legendaria muestra con más de 170 películas cubanas que, entre enero y abril de 1990, curó para el Centro Georges Pompidou de París.