Exposición ‘NFT Cuba Art’: una comunidad alternativa en los dominios del arte contemporáneo en Cuba

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Exposición ‘NFT Cuba Art’. Oncyber.io / Imagen: Cortesía de los curadores
Exposición ‘NFT Cuba Art’. Oncyber.io / Imagen: Cortesía de los curadores

La exposición NFT Cuba Art, que acoge actualmente la galería virtual Altitude de Oncyber, constituye un síntoma inequívoco del rápido progreso en la isla del coleccionismo y la comercialización de arte digital a través de los NFTs y la tecnología blockchain. Se trata de una muestra que reúne 92 piezas de igual número de creadores que, en los últimos tiempos, han decidido aventurarse en las novedosas y dinámicas aguas del criptomercado artístico global.

“Esta es más una acción de presencia, para mostrar que somos una comunidad que está creciendo”, dice a Rialta Noticias Gladys Garrote, quien es fundadora junto a Luisa Ausenda del proyecto curatorial Clit Splash. “Es, de hecho, la exposición realizada en [la plataforma 3.0] Oncyber con más wallets conectadas –porque se han hecho otras más grandes, pero en que sólo está conectada la cartera de un coleccionista”.

Curada precisamente por Gladys Garrote, Beatriz Pérez y David Ulloa, con el apoyo de NFTCubaArt y Gianni d’Alerta, esta exhibición en 3D –inaugurada el 15 de octubre, y de libre acceso en la citada plataforma de blockchain– presenta obras de artistas cubanos entre los que sobresalen Marlon Portales, Fabián González, Simone García, Juan Carlos Polo Chaviano, Claudia Padrón, René Peña, Chelsy Escalona, Carlos Vila, César Vila, Liz Capote, Evelyn Sosa, Kina Matahari e Infraestudio.

“Lo que hicimos, más que curar, diría yo, fue mediar entre los artistas y la plataforma, y darle un orden lógico al espacio”, explica Garrote. “Organizamos según maneras de hacer, metodologías, o según manifestaciones: hay fotografía; hay todo un corredor dedicado a la ilustración; hay un espacio donde se reúnen obras en 3D; otro para la pintura digital; hay también obras físicas digitalizadas…”.

Para la inauguración de NFT Cuba Art se creó un space en Twitter, el cual resultó “muy exitoso”, según la joven historiadora de arte. “Lo moderamos los tres curadores. Estuvo el CEO de Oncyber, que subió al stage e hizo unos comentarios. También Open Sea [el mayor mercado de NFTs] estuvo en el público, apoyando a la comunidad”.

Garrote asegura que hasta el momento se han reportado “bastantes ventas derivadas de la exposición” y “buenísimos comentarios por parte del público”.

Sin dudas, ello constituye un significativo paso en la promoción y comercialización de arte cubano a través de NFTs.

Pero la mayor importancia radica justamente, de acuerdo con la curadora, en que esta vez “no se trata de artistas aislados, sino de artistas que están trabajando en conjunto para la promoción de sus obras, para el posicionamiento dentro del espacio del NFT, que tiene muchísima competencia”.

Exponer en una galería de Oncyber –donde se exhiben los NFTs correspondientes a las wallets o carteras digitales conectadas de cada artista– se antoja, al mismo tiempo, un logro notable y un muy buen augurio.

“Es una iniciativa que permite seguir ganando visibilidad de cara a la comunidad internacional”, comenta Garrote. “La comunidad de artistas cubanos ha crecido mucho; el crecimiento a partir de agosto ha sido exponencial. Se han sumado muchos artistas que vienen del mundo del diseño gráfico o el diseño industrial, otros que vienen del audiovisual, y no necesariamente de los circuitos artísticos tradicionales. […] Creo que el mercado tiene una predisposición a asumir este tipo de obras más dadas a la ilustración”.

Las ventajas del coleccionismo, la promoción y la comercialización de arte mediante los NFTs y el criptomercado están a la vista, sobre todo, cuando se trata de creadores habitualmente marginados por la institución Arte y sus lógicas mercantiles. Desde hace meses, Cuba se ha ido sumando con fuerza a una tendencia global que reconfigura, en buena medida, nociones y prácticas muy asentadas y a menudo inflexibles.

“La comunidad cubana va a seguir creciendo porque es algo que, evidentemente, está dando resultados a los artistas, desde los puntos de vista profesional y creativo: hay muchos que se han expandido hacia otros procesos de creación. Y desde el punto de vista económico está siendo factible, en especial, para quienes viven en Cuba y ahora mismo no tienen alternativas”, advierte Garrote.

“Y también creo que es importante el sentido de comunidad”, dice finalmente, “no sólo entre los cubanos, sino por la posibilidad de conectar con artistas de otros lugares del mundo, y con coleccionistas, intermediarios y líderes de otras comunidades”.

Los NFTs (non fungible token) son un tipo especial de token criptográfico. Son unidades de valor programable no fungibles y no intercambiables: vale decir, únicas. Ello implica, en el criptomercado del arte, un código de autenticidad que permite vender las obras como originales.

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