En las narraciones de ‘Mi novia preferida fue un bulldog francés’, de Legna Rodríguez Iglesias, cabe esperar disección, análisis, bisturí, pastillas, hospital, jaquecas.
La novela ‘Everglades’, de Jorge Enrique Lage, nos obliga a sumergirnos en sus aguas pantanosas y opacas, rodeadas de una fauna anárquica y desequilibrada.
La banda sonora de ‘Otra vez el mar’, de Reinaldo Arenas, pareciera reunir en una sola atmósfera auditiva las dos citas de Octavio Paz y de José Lezama Lima que abren las secciones del libro.
La música de la novela ‘Malas hierbas’, del puertorriqueño Pedro Cabiya, se concentra en cuatro canciones que hablan sobre los límites de lo vivo, lo muerto y la conciencia.
Es una música generalmente triste la que suena en la novela de Camila Sosa Villada. Cada canción es incorporada por las travestis: sus cuerpos las canalizan y somatizan.