Nada más alejado de cualquier esplendor mundano que estas cartas eruditas, intensas e incesantemente sarcásticas en las que el joven Beckett, atenazado por las enfermedades, la pobreza y la lucidez ha esbozado un magnífico retrato del artista como perdedor perenne.
¿Hasta qué punto podemos explicar adecuadamente un poema, cuento o novela ubicando su origen en el rencor, la determinación del autor de celebrar con humor o con férreo desprecio las ofensas de otro?
Presentación
Kobo Abe (Tokio, 1929-Tokio, 1993) fue uno de los principales novelistas japoneses de la segunda mitad del siglo XX. Su obra, definida por la alienación, la (in)comunicación, y un fuerte contenido social, parte de una proximidad estilística con Kafka,...
En un momento hacia el final de la conversación Beckett dijo: “Estoy cansado de hablar de mi obra”. Comprendí que no se refería solo a una obra en particular, sino que no quería hablar de su escritura con nadie más y no solo por el momento: nunca más.
Samoyault relata su búsqueda de un método biográfico para contar una vida como la de Barthes, quien fijó, en 'Roland Barthes por Roland Barthes', los límites y las posibilidades del género.
Puede que este sea el verdadero y único objetivo de Lynch: meterse en tu cabeza. Parece que le importa más penetrar en tu cabeza que lo que hace una vez que está allí.
Henry James parece haber considerado el espacio epistolar como un laboratorio donde no solo podía dar rienda suelta a su voracidad grafómana y desplegar su abrumadora cortesía, sino también exponer sus opiniones contundentes. Acá una muestra de su correspondencia.