En un momento hacia el final de la conversación Beckett dijo: “Estoy cansado de hablar de mi obra”. Comprendí que no se refería solo a una obra en particular, sino que no quería hablar de su escritura con nadie más y no solo por el momento: nunca más.
Samoyault relata su búsqueda de un método biográfico para contar una vida como la de Barthes, quien fijó, en 'Roland Barthes por Roland Barthes', los límites y las posibilidades del género.
Puede que este sea el verdadero y único objetivo de Lynch: meterse en tu cabeza. Parece que le importa más penetrar en tu cabeza que lo que hace una vez que está allí.
Henry James parece haber considerado el espacio epistolar como un laboratorio donde no solo podía dar rienda suelta a su voracidad grafómana y desplegar su abrumadora cortesía, sino también exponer sus opiniones contundentes. Acá una muestra de su correspondencia.
La filosofía de Sartre me parece la única filosofía francesa seria del siglo XX que permite equipar y armar a antitotalitarios y consecuentes antiestalinistas de otra manera que no sea mediante una simple protesta moral o un lamento humanista.
Compartimos fragmentos del ensayo donde Bishop, que inició su carrera literaria bajo la benévola tutela de Moore, nos presenta una compleja imagen de su idiosincrásica mentora.
En esta autoentrevista, el autor de 'Herzog' reflexiona sobre Academia y literatura, amistad entre escritores o las libertades individuales vinculadas a las responsabilidades sociales.
Rancière conversa sobre formalismo y realismo socialista, lo problemático del término Modernidad, el arte comunista o los trabajos de Doris Salcedo o Tania Bruguera.