¿Podría la canción de Silvio sintonizar con estos días de un activismo digital que quisiera volverse cuerpo y calle, si no llovieran los bastonazos y los juicios exprés?
Ahí hay que agradecer a Pablo, por intentar ser él mismo puente para avenidas que no dependen ya de los autores ni de las obras, sino de las trayectorias mismas de la libertad.
Muchos de los elementos de la marca Bolaño están en la novela 'Las palabras perdidas' (1992), de Jesús Díaz: el provincianismo, las rivalidades artísticas...