Ahora repiten exactamente el mismo error quienes intentan concentrar la explicación de la invasión de Ucrania en el papel de la OTAN o en el conflicto entre las grandes potencias.
Desnazificar Ucrania con una nazificación a gran escala de las tropas rusas que bombardean ciudades, universidades y plazas no guarda ninguna relación con un acto de liberación.
¿No es la devoción por los héroes una forma de culto a la violencia? ¿Acaso no es cierto que la retórica del heroísmo militar sirve para tratar de dotar al horror de un significado sublime?
La escritora rusa Guzel Yájina comparte estas notas con su reacción a la guerra desatada por Rusia en Ucrania: “Esta guerra no es mi guerra. Y renuncio a llamarla mía.”