Lo que mejor que podría caracterizar a Juan Carlos Alom es decir que es alguien dedicado a la búsqueda afanosa, apasionada… de algo que no sabe qué es.
Se hace difícil circunscribir la obra fotográfica de Rank Uiller a determinada tendencia: como el coyote, su buen olfato lo mueve constantemente de un sitio a otro.