Bolaño entornó una mirada crítica al castrismo que interroga su veneración en sectores de la academia norteamericana, creyentes en el paraíso fidelista.
A Juan Carlos le molestaba que dijeran que hacía un tipo de poesía 'civil' porque creía que hacía mucho más, aunque la civilidad es un elemento innegable en su obra.
En México todo es desaforado e inconmensurable, y el cine de Reygadas quiere escuchar el diálogo polifónico nacional como si fuera un concierto de tímpanos.
La ‘Recordatio’ de Aurelio de la Vega es una alegoría personal de nuestro exilio, su dolorosa realidad, en contraste al mito dorado que el castrismo le atribuye.
La revolución es camuflaje de erecciones y violencia. En medio del ambiente rojo, la ‘pinga dentata’ de Peña sale del retrete con un discurso alternativo: ¡Plaf!
El descentramiento cultural en el trabajo de Coetzee adopta en la trilogía de Jesús un aspecto explosivo. Hay poco o nada en ella que recuerde el cuidado formal.
Muchos de los elementos de la marca Bolaño están en la novela 'Las palabras perdidas' (1992), de Jesús Díaz: el provincianismo, las rivalidades artísticas...
Seguimos practicando el culto a la Poesía y a los Poetas, sin avergonzarnos, con profundas reverencias y con voz altisonante... ¡Ah, Shelley! ¡Ah, Słowacki!