No hay que confundir el rigor estético con la denuncia social. El deber de la poesía radica en tratar de ser auténtica, cuestionadora de los temas esenciales del hombre.
El boom se ahogó en su propia mitología, y muchas de sus novelas emblemáticas hoy se nos caen de las manos. La literatura latinoamericana se construye sobre una carencia.
Una frase de su ‘Correspondencia’ define bien a Bernhard: 'Detesto los libros malos, pero por uno bueno tiraría sin vacilar a un abismo la mitad de mi patria'.
La novela es solo un género literario; la narración, un modo de relación del hombre con el mundo. Ser latinoamericano no nos pone al margen de esta verdad.
Cabrera Infante tal vez sea el autor de los últimos cincuenta años que haya dejado la obra más controvertida y compleja y menos estudiada de la narrativa cubana.
Sigrid Nunez elabora el retrato de Sontag, por decirlo así, de una madrastra no-alemana. Una madrastra que a la vez que le abría los ojos, la castigaba.
El escritor cubano Gerardo Fernández Fe desarrolla un encuentro muy personal con las novelas y los cuentos del escritor mexicano Sergio Pitol en este 'diario'.