¿Estás trabajando en algún proyecto? Si es así, ¿podrías describirlo brevemente?

Mi proyecto de vida une o vincula los tres escenarios que son importantes para mí: la meditación, el arte y la naturaleza. No responden a un orden jerárquico, ni a un sistema de valores, pues los visualizo a los tres como un todo. Si la pregunta refiere a algún proyecto específico en el escenario del arte, como pintor mi proyecto es pintar, no para una exposición determinada ni para un compromiso concreto, pintar es para mí la forma en que elegí estar en el mundo. Practico meditación hace cincuenta años, la experiencia de la meditación se refleja en mi obra y también en mi percepción de todo lo que me rodea. Ese camino me ha conducido al veganismo, a la ecología, pero también a la convicción de no estar separado de lo demás, de formar parte de un todo.

¿Cuál es tu receta para sobrevivir en un momento complicado como este?

En un momento como este yo hago lo mismo de siempre. Soy un hombre de hábitos sencillos. Una persona que medita, pinta y reforesta su jardín. Trabajo mucho, todos los días, siempre. Por otra parte ese espacio de autorreflexión, en el que muchos se han refugiado en estas circunstancias, es el que he alimentado durante décadas a través de la meditación. A pesar de ser un conversador nato, no soy amigo de los eventos y el exceso de vida pública. Mis salidas usualmente implican siempre el trabajo o el disfrute de la naturaleza. Ambas cosas las tengo aquí, conmigo.

¿Hay algo que todos podríamos hacer para hacer del mundo un lugar mejor?

Sí, cada acto cotidiano, cada decisión debería implicar justo eso: hacer del mundo un lugar mejor. Un simple virus ha venido a poner un alto y detener el mundo, nos ha demostrado que como individuos somos frágiles, como países somos frágiles, así que lo primero sería entender que nada en el mundo está separado de nosotros; esa sensación de unión con todo, de inmediato nos convida a ser mucho más solidarios, más empáticos. No es una reacción natural para los seres humanos, hay que ser consciente de ella; la reacción natural es la acumulación de cualquier cosa: de riquezas, de comida, de recursos. Eso inmediatamente nos separa de los demás. No puede haber un proyecto de un mundo mejor que suponga acentuar las diferencias.

¿Cuál es la principal lección que el mundo del arte debería aprender de todo esto? ¿Cómo te imaginas el mundo del arte pospandemia?

Yo creo que ha habido, durante mucho tiempo, artistas con proyecciones un tanto erróneas, que en lugar de proyectarse a sí mismos o a sus preocupaciones más genuinas, les interesan mucho más las luces que se proyectan sobre ellos. Hay muchas prácticas vacías de sentido, propuestas de un gran esnobismo. Me gustaría pensar que en momentos como este, que obligan, como comentaba antes, a la autorreflexión, los artistas vean la necesidad de expresar más preocupaciones reales, de orden filosófico o político, pero que sean propias, que emanen de ellos. No me gusta el término lección, por cierto sentido moralista, pero creo que sería un gran aprendizaje. Sobre el otro mundo del arte, el que refiere al mercado, un mundo con leyes propias dentro del escenario más global del capitalismo, no creo que pueda cambiar demasiado. No podemos ser ingenuos, la mayoría de los mortales aspira a salir de su casa y eso significa activar nuevamente todos los escenarios de consumo. No estoy haciendo juicios de valor, así es y el mundo del arte no es ajeno a ello. Quizás se sienta en ese mundo del arte la misma crisis que en otros ámbitos del mercado, ha pasado con cada una de las crisis que antecedieron a la pandemia. Tal vez se generen más formas alternativas de mercado y de circulación, que las que ya preexisten en esta era digital. Sin duda hacernos más creativos es la respuesta natural a la necesidad.

SOLVEIG FONT
Solveig Font Martínez (La Habana, 1976). Licenciada en Estudios Socioculturales. Se desarrolló como especialista en artes plásticas en la Asociación de Artes Plásticas de la UNEAC y más tarde en la Galería Villa Manuela de la misma institución. Trabajó como curadora en la Fábrica de Arte Cubano (FAC) hasta el 2015. En el 2014 fundó el espacio de arte Avecez art space, donde ha trabajado con artistas y curadores nacionales e internacionales. Ha realizado mas de veinticinco exposiciones dentro y fuera de Cuba. Ganó en 2015 la Residencia de RCAAQ en Montreal, Canadá.
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments