El filme de Paul Schrader sobre Yukio Mishima no puede sino edificar escenarios minimalistas, pero densificados por un simbolismo tenaz, corpulento, que descansa en el color y la luz.
En tanto la venerable cultura del cine en Cuba se va extinguiendo, un puñado de nuevos realizadores están enfrascados en producir películas pequeñas, pero de intensa vocación experimental.
Miguel Coyula ha sabido imprimir, o mejor representar a cajas destempladas, el ritmo vertiginoso y sarcástico, procaz por verídico, de la historia tantas veces edulcorada de la Revolución.
¿Qué hubiera sido del cine cubano de haber logrado parir estas películas? ¿Si la censura no hubiera intervenido para frustrar, tergiversar tantas otras?
Werner Herzog va a cumplir 80 años y es, sin la menor duda, un cineasta cuyas películas conforman un legado turbulento, insobornable e insumiso, sin parangón dentro del cine.
El díptico ‘Carne sospechosa-Chao Sarah’, que tardó nada menos que veintisiete años en completarse, es el experimento cinematográfico más caprichoso de Manuel Marzel.
‘Pleasure’ es una declaración de intención de su realizadora contra la pornografía mainstream y también un registro documental-fictivo de los métodos de producción de esa industria