'Everything Everywhere All at Once' (2022) llega enriquecida por un dadaísmo sensorial que potencia, todavía más, la condición paródico-existencialista de su argumento.
A Ana de Armas le fue encomendada la ingrata tarea de encarnar a un ser miserable, y no es culpa suya que la rubia lacrimosa nos harte a la altura del segundo acto.