En contraste con Funes, atrapado en un devenir eterno e inescapable, la ficción de Borges queda siempre en suspenso entre la posibilidad de un sentido último.
Corregir a Borges se ha convertido en una tradición calvinista del culto borgiano, con la intención de demostrar que Borges después de todo era humano.
El novelista mexicano Juan Villoro disertó sobre el lector crítico Jorge Luis Borges y el influjo de esa obsesiva faceta existencial en la estética del...
La Fundación Giorgio Cini de Venecia abrió al público el Laberinto Borges, un jardín diseñado por el arquitecto inglés Randoll Coate inspirado en el...