Conozco el manuscrito de Pasión de Urbino, sus muchas, y ahora compruebo que insuficientes, modificaciones, desde 1964. Lisandro Otero solía dármelo a leer después de...
sí, ja, yo mismo,
sentado en el fondo excremental, parado, arriba, abajo, dormido,
torcido, retorcido, oyendo
sin oír el diálogo inconcluso del miedo, la flor del pánico,
pero...
Había algo de Pérez Masón, el imaginario escritor fascista cubano de ʻLa literatura nazi en Américaʼ de Bolaño, en el Cintio Vitier de ʻLo cubano en la poesíaʼ.