Tuve que escapar de la atracción de Arenas como había escapado antes de la atracción de Castro. Me resistí a ser otro de sus epígonos y evité mencionar el mar.
La energía de la literatura de Arenas es expansiva, y su voz está protegida por su ironía, por su pensada distancia frente a los casos y las cosas en juego.
Agradecemos la amable y desinteresada colaboración de Miñuca & Fernando Villaverde, Fausto Canel, Carlos A. Aguilera (inCUBAdora) y Néstor Díaz de Villegas en la...