Flavio Garciandía no siente como tragedia el peso de la modernidad, sino que se transforma en ese ojo cínico capaz de copiar malévolamente a sus maestros.
El joven investigador sueco Wahlström revela particulares de la vida de Carpentier que el régimen y la viuda habían tratado de mantener en secreto durante años.
'La primera vez que entré al Hermitage y vi a Leonardo, La Madona –yo nunca lloro, soy una mujer que no llora, no me salen las lágrimas–, lloré', confiesa la pintora.
Contenido por el temor de encasillar a Gide dentro de un sistema que yo sabía nunca llegará a ser justo, buscaba en vano un vínculo para estas notas. Reflexión hecha, vale más presentarlas tal como son y no pretender...
Frente al neobarroquismo, Mirta Aguirre esgrimía un barroco de Estado (las obras de Guillén y Carpentier), asimilable a la ideología del Partido Comunista de Cuba.
¿Por qué el ojo ve en esos espacios de Linet Sánchez, en esas maquetas que no son cajitas, a Lorenzo, a Simic y a Cornell? Todo reducido para ver bien de cerca.
En ‘De donde son los gusanos’, el intento de Néstor Díaz de Villegas de auscultar a Cuba deriva en autopsia. Disecciona la isla para definir su putrefacción.
Cuarto de Carlos Díaz, El director. El director de pie. De negro. Decorado variopinto con tacones. Una gran fotografía de Piñera. Ventanas que no dan a ninguna parte.
Estas notas fueron tomadas en los setenta, en el exilio, por la actriz Myriam Acevedo durante una conversación con su esposo, el pintor Jorge Carruana Bances.