No idolatrarás a bestia ni a imagen alguna
No podrás traer las tazas que usó Anäis Nin
cuando estuvo en Cuba.
Ni siquiera esas tazas viejas,
sucias,
manchadas de lápiz labial,
guardadas en el almacén de un museo,
a merced de las cucarachas y el polvo.
Ni...
Anotación entre dos pueblos
A Linet Cums
Al estribo del camión soviético…
Esto arranca y nadie viene a querer desplegar los pañuelos.
La cabina injertada: de corrido, cinta del litoral.
El sol que se retira parece prender de un fuego líquido
riscos arborescentes, copas en...
Peligro de derrumbe
Arrimar palabras. Una palabra y otra. La cuartería del lenguaje. Un barrio pobre en medio del lenguaje. Si una palabra arde la otra arderá también. Si una cae, ya sabes. Decir madre mía, patria mía, y que...
(de las mitades)
hundo la mitad del cuerpo
(sólo la mitad)
en la playa El Judío
nunca logré ir más allá
de la línea que divide
el plano bidimensional del ocaso
en la playa El Judío
nunca alcancé
el triste horizonte de la tarde
hundo la mitad del cuerpo
(la...
Los médanos no
No puedo perseguir la chiva de Oscar Cruz
porque esa chiva no es mía
ni es mío el desierto
ni Oscar Cruz me pertenece.
Las ambiciones fluctúan
de todas las circunstancias
en las que he deseado participar
ninguna ha sido tan deseada
como esa persecución.
Colocando...
Redondel
¿Verdad, Señor, que mientras otros hablan de patos y gallinas (y de cuchillos, como granjeros de la literatura), el pájaro se muerde la cola sin mutilarse?
El hueco
1
Hombre de circunstancias
habituado a la oferta de desistir
en el tramo que va
de la...
Sófocles en Colono
El árbol del olivo era una engañosa metonimia de la patria.
El árbol una vez quemado y renacido en el mismo pedazo de tierra, mártir reincidente en su fácil lucro, su verticalidad empañada como viniendo a desmentir la...
Hirsuto o flujo en mujer
podríamos
felices
tú,
amigo infeliz,
y yo
que puedo amarte
quizás
toda la vida
podríamos
felices
muchacha vitalicia
tú y yo
que dentro de mi
opacidad
alegre
te amaría tal vez
toda
pero como
guayaba y observo
que
probablemente nadie,
ninguno de los dos,
soportaría mi comer guayaba
muerdo guayaba
en mi mano derecha
y descorro semilla
a izquierda
lengua
o con labio...
Hierros de carnaval
Fraguados en herrerías clandestinas
viajan sobre trailers ominosos
por la cicatriz nacional,
artefactos para la diversión,
que en carnavales de barrio
se erigen en sólo una hora.
Piezas de antiguos centrales
adobadas por años en el alcohol
de almíbar,
ahora toman sitio
en sillas voladoras y en
botes...
La estrella cimarrona
Estás en cuaresma en cuarentena, en el resto de tus días, estás en ese dolor de mis testículos que pone fin a mi respiración y que he jurado apretándolos vengarme. Piénsalo y dispútame otra tregua. Proponte salir...