La kora para nosotros es un instrumento femenino. No sabría cómo explicarte este vínculo. Tiene mucho de ritual y de energía. Es una tradición antigua. No puedes tocar la kora sin estar casado con ella.
El último libro de Roberto Echavarren reconstruye a través de un mosaico de testimonios desgarradores una visión panorámica del terror bajo Lenin y Stalin.
Yo me quedo sin duda con Latinoamérica, la manera en que vivimos, o sea, todo es más precario, pero es mucho más diverso, es mucho más abierto en esa precariedad.
No tengo un sistema. Tengo un bollo en la garganta. Creo que todo lo que hago es producto de todo lo que disfruto y de todo lo que me duele de la vida.