No podía creer que mi primer encuentro con Hamlet fuese en Villa Marista. Sobre mi cabeza caía la gota constante del control absoluto de otros sobre mi propio destino.
Es asombroso que, luego de sesenta años, el discurso de Fidel Castro a los intelectuales siga guiando la política cultural que ya no oculta su necesidad de reprimir.
Una carta abierta dirigida al presidente cubano Miguel Díaz-Canel, que pide la liberación del artista Hamlet Lavastida y el respeto a sus derechos, circula...