Iván de la Nuez es pieza incómoda para la gerencia esclerótica del país que dejó atrás y para los que desde el extranjero prefieren que nada cambie en la isla.
¿Estás trabajando en algún proyecto ahora mismo en tu estudio? Si es así, ¿podría describirlos brevemente?
Lo primero que estoy haciendo es defender mi libro...
La diasporización ofrece no tener que escoger entre La Habana o Miami, Patria o Muerte y todos esos extremos desde los que se demanda la sangre propia y la ajena.
Hay una noche en Cuba que no termina, ni sus pesadillas recurrentes. Tiene borrones, inquisidores, vigilancia. Se parece por momentos a la del hombre...