La élite cubana, esa casta de militares y sus descendientes, tiene suficiente cinismo para pregonar la resistencia para el pueblo “aguerrido y heroico” y actuar como cualquier empresario enfocado exclusivamente en las ganancias.
El 26 de octubre de 1987, un grupo de estudiantes de periodismo de la Universidad de La Habana fue convocado a comparecer en un auditorio del Palacio de la Revolución.
Entre julio de 1966 y febrero de 1967 tuvo lugar en las páginas de la revista ‘Teoría y Práctica’ la así conocida “polémica de los manuales de filosofía”.