Una frase de su ‘Correspondencia’ define bien a Bernhard: 'Detesto los libros malos, pero por uno bueno tiraría sin vacilar a un abismo la mitad de mi patria'.
La novela es solo un género literario; la narración, un modo de relación del hombre con el mundo. Ser latinoamericano no nos pone al margen de esta verdad.
Cabrera Infante tal vez sea el autor de los últimos cincuenta años que haya dejado la obra más controvertida y compleja y menos estudiada de la narrativa cubana.
Sigrid Nunez elabora el retrato de Sontag, por decirlo así, de una madrastra no-alemana. Una madrastra que a la vez que le abría los ojos, la castigaba.
Ahab se inscribe en una genealogía literaria que empieza probablemente con ‘El judío de Malta’ (Marlowe) y reaparece en toda la literatura anglonorteamericana.
Orwell no se cree ningún heroísmo, aunque lo practica, lo mismo cuando se incorpora a las filas del POUM en Cataluña que cuando rompe con el comunismo británico.