Tal vez un día el hombre, cansado de preparar, de vincular, de explicar, llegue a escribir solo fragmentos.
Samuel Johnson
Archivo, novela del escritor cubano Jorge Enrique Lage, parece instaurarse en el terreno de una ficción posnacional (Castany), posautónoma (Ludmer), rizomática...
…me debato entre la histeria necesaria para escribir y lo imaginario, que vigila, amanera, purifica, banaliza, codifica, corrige, impone la mira (y la visión) de una comunicación social. Por un lado quiero que me deseen y por el otro...
Blanchot, más que un agonista o un trágico, como a veces se le cataloga, es alguien que escribe y piensa dentro de esa tradición: la de Montaigne y sus seguidores.
Es la literatura la que eleva una ciudad de ser una suma de edificios y de personas que viven en ellos, a ser lo que se conoce verdaderamente por una ciudad.
James, el más refinado especialista de la literatura anglonorteamericana, debía mirar con desconfianza a ese polaco áspero que escribió obras maestras tan extrañas.
Fernando Ortiz, acaso sin proponérselo, ayudó a legitimar una gnoseología racista que dividirá irreparablemente al negro y al blanco cubanos hasta el día de hoy.
Los instantes oníricos en 2666 aparecen sobrecargados de significados: de la representación literaria y del inconsciente del texto (no el de los personajes).
“Me gustan mucho los primeros años de mi diario porque allí lucho con el vacío total: no pasa nada, nunca pasa nada en realidad” (Ricardo Piglia, Crítica y ficción). Las palabras del escritor argentino son quizás la mejor introducción...