¿Qué fue lo que llenó los últimos días de Orestes, por ejemplo? ¿Qué fue lo que llenó los últimos días de Agamenón? Unos días que no fueron por supuesto los días de su vuelta a Argos, esos los habrá sentido como los días de su vida en ciernes.
Hoy no tiene logros de ningún tipo, pero todos recuerdan ese gol. ¿Qué tal si tu misión en el mundo es fallar irremediablemente y ni de eso eres capaz?
Se la regaló por ser, además de padrino de Turi, el mejor entre los mejores bailadores de Santa Amalia y uno de los tipos que más sabía de jazz en La Habana.
Desde la primera vez que Rogelio Orizondo vino a Miami, mi persona ha estado ahí, tratando de entrar a su canal, pero sobre todo tratando de que Rogelio entre a mi canal.
Con esa ingratitud de querer siempre lo que nunca tuve, lo que nunca olí ni viví, pero que me permitiera, a la vez, guardar los sentimientos que tuve al imaginármelo.