La obra de Boris Vian nos invita a desnaturalizar nuestros propios modos de leer y a sostener que la literatura y la lectura son siempre entidades provisorias.
Los principales autores de ciencia ficción cubana de los sesenta ofrecieron una propuesta de calidad literaria y plantaron la bandera del género en la isla.
La XII Bienal de La Habana (2015) suscitó una serie de preguntas sobre el campo expandido de la cultura visual y su relación con la experiencia y la vida urbana.
El lenguaje político, tanto del Estado como del exilio, está tan gastado, tan vacío, y tan corrompido que no logra explicar el presente y no da una visión del futuro.
Lo más valioso y perdurable de la obra de Severo es lo literario, no lo teórico: los argumentos, los personajes, el estilo, su reciclaje de ideas y figuras.
Lo que mejor que podría caracterizar a Juan Carlos Alom es decir que es alguien dedicado a la búsqueda afanosa, apasionada… de algo que no sabe qué es.
La serie ‘Sin 349’ será una pieza indispensable, necesaria sin dudas. Una forma de hacer llegar a los cubanos nuestra preocupación sobre la falta de libertades.