De lo que se trata, en esta coyuntura de oleada autoritaria global en contra de las libertades cívicas, es de sostener los mismos raseros deontológicos y técnicos que antes se asumieron.
Ahora repiten exactamente el mismo error quienes intentan concentrar la explicación de la invasión de Ucrania en el papel de la OTAN o en el conflicto entre las grandes potencias.
Luego de la censura, jefes del aparato cultural cubano se reunieron con la producción de ‘Santa y Andrés’ para discutir la película. Este texto relata los pormenores.
Lo que el Estado cubano combate no es la violencia sino el disenso, y está dispuesto a hacer todo lo necesario por impedir cualquier manifestación contestaria.
Aquí estoy, lejos, y apostando para que a Boric le vaya bien, sabiendo que en sus manos tiene al menos un par de llaves de la casa que a todos nos falta.