Kozeriana (una romanza medieval cubana)

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Sucedió en el castillo de Montsegur.
Vieja y fiel la Occitania, sur de todo.
Hablaban con elegante y gentil
lengua de oc que dicen
lʼoccitanie (suena bien musical)
En Languedoc nos vimos,
cátara la mirada,
una cortante
y sin embargo tierna
(yo si me lo permites
quitaría el adjetivo tierna)
como de espuma
o mar, (todo menos cruzada)
los allí reunidos, la mirada.

Bajo los albornoces, el presagio
en los ojos, pérfida y tan humana
stop, pérfida la mirada sí que no,
no pega eso con los cátaros,
(bolereas, amiga) pues cuchilla.
Ni aparecido, ni espectro, ser
tangible, y todo (menos) sueño.
Había judío al fondo y me hablaba.
(será chino y atrás, mira que tienes)
Concu-menia ecu-bínea medieval
(¿Qué es este chenchecuchenche?)

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Ligerito se me puso al costado,
le sentí (y asentí) con la mirada.
Bajamos a (duras) penas
por la cuesta (desfiladero).
Este es el valle dels Cremats,
aquí termina nuestro (el) camino.
(Crematorio, eso suena horrendo.)
Suerte que no morimos (kafunga),
mas, por qué secreto agujero
del tiempo y del espacio,
yo qué sé, estamos vivos.

(Hay que correr con el Grial,
salvemos a todos y así yo,
de las llamas aquellas otra vez
me salgo, bis, por peteneras.)
Los cátaros y su elegido
holocausto (un crimen más
de esa Santa que tú sabes).
las noches de trovar sur dʼtot
vivas en Languedoc, lʼoccitanie.
Catarsis, ay del eleos con phobos,
(corre que hay que salvarla!)
la poesía, anti-consolamentum,
y aquí como los del Perico, paticas
(o palitroques) paʼquetequiero.

De pirar nos piramos pero
pudimos (estuve a punto de)
haber dejado de contarla
ese mismo día y allí abrazados
todos a Esclarmonde de Foix,
perfectos sacerdotisas de Albi
herejes trovatrices (tan hermosas).
Todos de blanco (impuro),
y nacarado de olas tiempo.
(Y dale con la concha
nacarada, otra vez no,
caracola, estamos vivos.)
En Montsegur fue el trance,
de allí escapamos juntos,
salvamos como a ocho cientos,
vieja y fiel la amistad, sur le temps.
Lo intacto, lo que corta: su mirada.


* Este poema pertenece al cuaderno Talud / Talus, Bokeh, Leiden, 2018, p. 117.

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ALEISA RIBALTA
ALEISA RIBALTA
Aleisa Ribalta (La Habana, 1971). Nacida en Cuba, reside en Suecia desde 1998. Poeta, traductora y coordinadora cultural. Ha publicado Talud (Ekelecuá Ediciones, 2018), poemario traducido también al catalán en edición bilingüe (bokeh, 2018). Ha participado en las antologías Poesía escrita por mujeres (Verbo(des)nudo, 2018) y Todas las mujeres (de fulanas y menganas) (Fundacionarte, 2018). Coordina el cuaderno digital La Libélula Vaga (www.lalibelulavaga.com), donde se difunde autores de todo el mundo.

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