En ‘Los últimos días de Inmanuel Kant’, Thomas de Quincey construye un artefacto verbal inclasificable: relato hagiográfico, sátira, documento histórico y ensayo.
Nadie más raro que Flannery OʼConnor en toda la literatura norteamericana. Sus libros no deberían funcionar, pero son una enorme influencia sobre innúmeros lectores.
En el relato ‘Solo’, Strindberg forja algunas de sus mejores páginas: una vez más el fracaso del hombre representa el triunfo incuestionable del artista.
“Así, los admiradores de Fitzgerald lamentan que haya insistido sobre su fracaso y que haya arruinado, a fuerza de examinarlo y de rumiarlo, su carrera literaria. Nosotros lamentamos, por el contrario, que no se haya dedicado suficientemente a él,...
En ‘El emperador de Occidente’, de Pierre Michon, no hay certezas posibles más allá de la propia belleza del lenguaje, del estilo que refulge a través de la noche.
“Fue El enigma de la llegada (1985), de V. S. Naipaul, una obra intensa e incansable, en que la inteligencia une el mundo de los humanos y el de la naturaleza, el que más influyó en mi propia obra, en...