¿Cómo se narra la ciudad desde el rincón de una pequeña librería independiente? ¿Cómo se ve La Habana contemporánea desde los ojos de una escritora-librera?
¿Es posible una historia que más que de la perversión sea de esos que transgreden la ley, los perversos? Leamos, para salir de dudas, a Élisabeth Roudinesco.
El baúl que guardó con candados una gran parte de la historia nacional se abrió ante mí al realizar la primera lectura de ‘El reino de la infancia. Memorias de mi vida en Cuba’.
La literatura de Chejfec no es antropológica, sino más bien digresiva, íntima y a la vez plural, hecha a medida de las fronteras que recorre en su viaje.
Cada vez que pienso en La Habana, intentando hallar un modelo vibratorio, inestable y abierto de una ciudad en ruinas, a mi mente viene el trabajo inmarcesible de Toshio Saeki.
Un actor de treinta y cinco años, alto, delgado, con ojos rasgados, y una voz melosa y grave a la vez, está al alcance de los dedos: lejos, lejos, lejos,.
Desnazificar Ucrania con una nazificación a gran escala de las tropas rusas que bombardean ciudades, universidades y plazas no guarda ninguna relación con un acto de liberación.