DOSIER | Homenaje a José Kozer: 80 aniversario
PresentaciónPor Michel Mendoza
José Kozer: monarca de su moradaPor Reina María Rodríguez
Monólogo de la lenguaPor Gustavo Pérez Firmat
Una antología memorablePor Enrique Sainz
Poeta lectorPor Rafael Rojas
Kozer 2002, entre Kafka y Keats, La Habana Vieja, CubaPor Antonio José Ponte
El esposo judíoPor Tamara Kamenszain
El silencio leído en voz altaPor Eduardo Espina
Letra votivaPor Reynaldo Jiménez
Su español macarrónico, su yegua bayaPor Michael H. Miranda
Fotos de José Kozer (fotogalería)
Arte
Prácticas para hacer ver lo que nos falta: performance, artivismo y agenciamiento afectivo en LatinoaméricaPor Ileana Diéguez
Un símbolo es una verdad: políticas de archivo en las imágenes de Marta María Pérez BravoPor Yissel Arce Padrón
La fotografía de Ramón Williams: entre la ruina y la sobremodernidadPor María Cristina Fernández
Sociedad y política
Carta desde NYPor Roberto Brodsky
Ensayo y crítica
El imperio intraduciblePor Rafael Rojas
Una lectura nacionalPor Osdany Morales
Artaud en La HabanaPor Carlos A. Aguilera
Cine y TV
De lo intolerable: memoria de lo siniestro en el cine cubanoPor Dean Luis Reyes
Con Sueños al pairo, bien podríamos viajar a la Iglesia de la Santa Cruz en VarsoviaPor Mabel Cuesta
El etnocentrismo blando en el cine de Juan Padrón. Mambises y vampiros como guerrilla anticolonialPor Dean Luis Reyes
Poesía
Cuatro poemas de Richard EberhartPor Ramón Hondal
Especiales
Del Alhambra al Payret: maestría escénica de Regino LópezPor Ricardo Hernández Otero
DOSIER | Caso Luis Manuel Otero Alcántara
“Yo amo la institución”: sobre Luis Manuel Otero AlcántaraPor Anamely Ramos
No me hablen más de artePor Aurora Carmenate Díaz
La noción de gusto estético en el intelectual revolucionario cubanoPor María de Lourdes Mariño
Decir de LuismaPor Javier Marimón
La voluntad cohesionadora de Luis Manuel OteroPor Magela Garcés
Un chispazo en medio del túnelPor Enrique del Risco
Postura al pie de un retratoPor Jamila Medina Ríos
¿Qué ha cambiado con el caso de Luis Manuel Otero Alcántara?Por Mónica Baró

