¿Cuántas mujeres y hombres he visto, en mi corta y oscura vida, subyugarse al Gran Hombre, aquel que parecía encarnar el arte con A mayúscula o la revolución con R mayúscula?
La obra de Vivian Maier tiene necesariamente la calidad de una serie de ecos visuales que sirven al útil propósito de cuestionar las formas en que se establecen y definen la identidad y el estilo fotográfico.
La escritura fragmentaria es en el fondo la escritura democrática. Cada fragmento goza de una distinción igual. El más banal encuentra su lector excepcional. Cada uno en su momento tiene derecho a su hora de gloria.
¿Por qué bebe Verlaine? Para olvidar su fealdad física, para olvidar la partida de Rimbaud, la muerte de su madre, su matrimonio frustrado. Lo dice: es su bestia la que se dirige hacia “el horrible brebaje verde”.
En la mejor tradición de la no ficción europea, 'Los pasos de Nietzsche. Un tríptico', de David Pollard, deambula por la historia y la geografía en busca de resonancias.