Me enamoré de Martha Luisa al leer su primer libro y desde aquella vez en el malecón cuando jamás me miró a mí, ni a nadie. Cruzó la calle sin mirar y nadie la acompañó a cruzar.
Néstor Díaz de Villegas es el Andy Warhol del desengaño y la desilusión. Un Andy “guarro” cuyas visiones de espíritu mesiánico tienen de soundtrack música de ascensor.